y de los animales se están escapando.
si no bastaba con carpas, tigres y elefantes, ahora camellos.

Parecía un espejismo del desierto: dos camellos mordisqueando un pino en esta ciudad del desierto mexicano cerca de la frontera con Texas.
La policía trató de enlazarlos y los animales respondieron con mordiscos para regocijo de los espectadores.
Finalmente, bastó una rama con jugosas hojas verdes para atraer a los camellos de regreso al lugar de cautiverio.
El vocero policial Jaime Torres dijo que los camellos, llamados Yull y Tobi, escaparon el miércoles de la propiedad de un empresario, que los adquirió para un futuro parque de diversiones.



