Paul Wolfowitz presidente del Banco Mundial, de visita en Turquía, debió sacarse los zapatos para entrar a una mezquita y no tuvo ningún problema en mostrar sus dedos que asomaban por los agujeros de sus calcetines.
Algunos de los reporteros gráficos se arrojaron incluso al suelo para tomar las instantáneas de las extremidades de un ejecutivo que no parece preocupado por dejar que se vean las “papas” de sus calcetines.
El diario Hurriyet, uno de los más importantes del país, publicó hoy tres fotos de Wolfowitz, una de ellas saludando al ministro de Finanzas, Ali Babacan, y otras dos en las que aparece luciendo sus famosos calcetines.
Unos calcetines por el amor de Dios…




L i A m said,
Enero 30, 2007 @ 6:47 pm
orale ta rioso eso
saludines ;)